viernes, 29 de mayo de 2015

No es la vida como la soñé.

No es la vida como la soñé. No es la vida que yo quería.
No estudio lo que yo quería.
No estudio en la Universidad que yo quería.
No vivo en la ciudad que yo quería.
No tengo la familia que yo quería.
No estudie en Univalle como yo quería.
No sé tanto como yo quería.
No me gradué a la edad que yo quería.
No sé tanto ingles como yo quería.
No he viajado tanto como yo quería.
No me quiere la persona que quiero como yo quería.
No me ama la niña que yo quería.
No esta viva la mascota que yo quería.
No pesó lo que yo quería.
No hago el deporte que yo quería.

Mi vida no es como la que yo quería, y ya no lo será. Mi vida utópica solo queda en el mundo de las ideas, en un mundo pleno y perfecto donde sonrió mas de lo que lo hago. Pero aunque no es lo que yo queria, cada día me despierto y hago las cosas como si fueran las que yo quería. 

viernes, 10 de abril de 2015

El color de sus ojos.

El color de sus ojos. Como perderse en un mar de chocolate. Tenían un brillo perfecto que combinaban con mi sonrisa.

lunes, 23 de marzo de 2015

Amigo.

Viéndolo siempre de maneras diferentes a como lo encuentro a él. 
Hago pensamiento con el recuerdo de lo que él es cuando me habla, y en cada pensamiento él varia de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me dudo de sentir, sólo por pensar en él.
No sé bien lo que quiero, incluso de él, y yo no pienso sino en él.
Tengo una gran distracción animada cuando deseo consolarlo.
Casi que prefiero no encontrarla.
Para no tenerla que dejar después.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que quiero, quiero solamente pensar en él.
No pido nada a nadie, ni a él, salvo pensarlo.
Sentir cada día que es feliz.
No quiero que se vaya. Y no quiero dejar de pensar.
Amar es pensar.
La trivialidad de la visión del caleidoscopio que él me da.
Todos sus colores. Todos sus matices.
No sé si vivo o muero. No le digo nada a nadie.
Solo respiro y vivo. Pienso y amo.
Amar es pensar.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que quiero, quiero solamente pensar en él.


domingo, 1 de febrero de 2015

Raíces.


Las raíces son las pautas de un mejor vivir...

Y ellos, los hermanos de mi papá, su apoyo, su vida! Cada uno en su mundo mágico. Una familia grande y correcta que siempre piensa en los demás. La particularidad de tener una sonrisa en la cara y los ojos chinitos.  

sábado, 22 de noviembre de 2014

¿Quien es usted?

¿Quien es usted? ¿El que culea o el que se deja culiar? 

Mi respuesta a una acalorada pregunta...

No, yo soy el que ama con locura, el que olvida sin pesar, el que recorre el cuerpo en un vació, el que explora y se convierte en explorado, el que devora y el que es servido en la mesa. Todo eso en un mismo instante secreto, ahogando el placer y gritando todo el silencio acumulado. Soy, como usted me dice: el que culea y el que se deja culiar.  

domingo, 7 de septiembre de 2014

Para Chakels, el gato de la Cola Peluda.

Hoy cumple 4 años un monstruo negro que le puse por nombre Chakels. Pero hoy también a ese monstruo negro me toca decirle adiós. Y fue un 7 de septiembre que lo rescate del bosque de la UTP. Estaba tirado y lánguido. Maullando de hambre y yo me lo metí al bolsillo del uniforme y lo lleve a la casa. Cabía perfectamente en la palma de mi mano. Solo tenia una tostada para darle y no se la comió. Durmió conmigo esa noche en mi axila, ronronio hasta que se durmió. Y poco a poco fue creciendo y ya se dormía conmigo en la cama. A las 10 de la noche ponía la cabeza en la almohada y se dormía hasta las 5:30. Y yo le enseñe a comer, le enseñe a estar solo, le enseñe que el alpin de chocolate era para él, le enseñe a ir al baño y a que no se metiera al baño, le enseñe a desconfiar de quien lo quisiera tocar. Porque era un monstruo de 53 cm y 7 kilos. Y como vamos a extrañar que venga a las 12 de la noche a pedir comida y luego a las tres. Su cola peluda en nuestra nariz. Verlo entre las plantas dormido como muerto, sus bigotes largos, su pelaje negro, blanco y rojo, sus unas que dejo más de una vez en mis manos cuando intenté bañarlo, sus maullidos cuando estaba aburrido, las cascabeles que se comió, los paseos en moto, las cocas que le compré en Perú, su alimentación exclusiva y verlo ahí en el tejado, o parado al lado de la puerta, con su cabeza en la almohada y sobre todo "el gato de la cola peluda". Para mi fue un orgullo y un honor haber sido tu amo, tu hermano y papá. No tenemos los mismos cromosomas, ni somos de la misma raza, somos dos mamíferos, un primate y un felino, dos hermanos. 

Siempre, siempre, siempre en el corazón.