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martes, 14 de julio de 2015

14 de Julio, 3 años después.

Hoy es 14 de Julio. Hace 3 años sentí mucho dolor ese día. Se me quebró las fibras más fuertes de mi ser. La tragedia hecha comedia, la comedia hecha drama, el dolor hecho dolor. El lenguaje oculto del alma. No sé muy bien porque fui tan ciego, era tan evidente todos los acontecimientos que se venían. Vivir en una coraza no ha sido lo mejor, incluso ni en una burbuja. Cuando alguien te convierte en una persona diferente, cuando te marca como las vacas o el rastro de un accidente donde la cicatriz puede ser grande, pequeña o desagradable a la vista. Solo quien lo vive lo entiende a tal punto de romper a llorar, gritar y plañir. La tristeza se viste de odio y el odio de impotencia!

Hay muchas cosas que alguna vez en todos estos 3 años yo he pensado! Vaya tres año ya! Tal vez sea yo el único que me acuerdo, tal vez yo sea el único a quien en verdad le dolió. El poder de la limerencia. ¿Como uno puede llegar a ser más fuerte o no, frente a las rupturas?. El tiempo! Este amigo que nos ayuda o perjudica.

Neruda decía que el amor puede ser corto, pero es más largo el olvido. Es cierto. Completamente cierto. Y esta es mi pregunta concreta.... ¿Como hiciste para olvidarme en días? ¿Por que tu vida no cambio como la mía? ¿O si? Si es así... te pregunto. ¿Cuanto tiempo tardaste para volver a amar? Según mis cuentas más exactas tardaste dos horas! 2 horas! Tras 10 meses de amor! y 3 meses más de conquista. ¿Es justo?, no lo es, no lo será. ¿Como pudiste ser tan arrogante, orgulloso y déspota?
Y las buenas cosas se fueron, el sol, las tardes, los consuelos y las llamadas en la noche que duraban más de una hora. Corría el tiempo y las lineas de la vida se cruzaron y se formó una historia nueva, un idilio! Si, como no!

Yo me quedé solo. Solo. Te fuiste sin darme la oportunidad de decir adiós. El amor no es una cosa simple que viene y se va. Nunca comprenderé porqué no te atreviste a ser sensato con la persona que te ayudo a encontrarte en el camino... Gracias? Bueno, eso hubiera sido al menos un como mejor, pero no... fueron palabras que se me grabaron en la mente como la tabla del uno. Tu crees que tendría quien curarme las heridas tras tu partida, creíste que al igual que tu, yo saldría con la primera persona que me dijera hola, me sonriera o me diera su hombro para llorar?. Tocar fondo, aplastado, vomitado, ensangrentado, sin saber los porqués, mientras tu te vestías de felicidad, yo me encargue de enredarme con la soledad. No te imaginas como era vivir con temor, vivir con todo el amor pudriéndose en el alma, abscedado, fistulado. Sentía latir el corazón al escuchar tu nombre, una cancion que me recordaba un instante de ti o contigo y al abrazar la almohada... Pero ya no latía por esto, no tenia refugio, ya no eras mi todo, mi amor, mi alegría, mi paz, mi consciencia y mi super Yo.  Respondeme una vaina... ¿como pretendías que yo iba a volver a confiar? Ocultaste la verdad! Tus verdaderos sentimientos, tu verdadera faz... esa que me encargue de maquillar a mi momo! Con quien pretendía pasar cada uno de mis días.... la paz y la tranquilidad que a tu lado pase,jamas volvió! Mirarme al espejo y recordar como lloraba de amargura rodeado de vidrios y de tus dibujos, esos dibujos japoneses a los que me sometí aprender a disfrutar, a entenderte el nipones hedor de tus besos, los silencios a tu lado mientras conducías por las calles infestadas de humanos, mientras los dos dentro del auto nos sentíamos en un carruaje gris. Tu eras tu, yo era yo, juntos eramos todo. Juntos. Mi pecado fue amarte a la distancia, amarte más de lo que yo me amé, darte más de lo que podría! Soportar tu soledad, dormir solo, sentir el viento a través de tus llamadas, tus abrazos largos en la estación, la mano que desaparecía en la ventana cuando cruzaba la calle frente a tu casa, las flores del camino, los pasos sin pisar la linea, las sabanas blancas y el olor a aceite de naranja. A donde se fue todo esto? A mi mente pueril, a mi mente dañada, a mi mente sin cielo, a mi mente enamorada. Si te viera de nuevo, no sé que haría. ¿Sonreirte? Decirte...ya estoy bien, me cure del cáncer!.... pero mira las cicatrices... las que dejaste, directa e indirectamente. Mis miedos y temores están aquí.... sigo siendo trasparente. Me cansé de vivir en ese puente, mendigando, siendo el ultrajado, el desperdicio, ¿por que me hiciste amarte tanto?. Victima y victimario? Por que ser así.... antes eramos uno solo, hermanos, amigos, un todo! Perdiste la inocencia a mi lado y sentiste más de una vez mariposas por mi.... luego por otro y otro.... pero no me soltaste, ¿querías mas mi alma o mi cuerpo?. Que tan difícil pudo ser evitar todo el dolor.... unas cuantas miseras palabras bastaban... no tenias que convertirme en Hiroshima. Te llevaste lo más preciado, te llevaste la oportunidad de volver a confiar en alguien, te llevaste el respeto... ¿A donde? No sé.... he tratado de recuperlo, pero apareces como carcelero, con una risa sardonica... No, Jorge... No. Una manta negra se apodero de mi. El miedo. Difícil fue dejarlo. Constante lucha sin par. Sé que las derrotas nos hacen mejor, nos hacen persona. Yo te brinde todo de mi, TODO. No era la forma de pagar, pero tranquilo. No te voy a cobrar. Quiero que sepas que por fin lo estoy logrando, que he sido mejor, que me regenero cada día, que avanzo y me esfuerzo! Sé que nunca voy a encontrar a alguien como tu que haga que todos mis sueños se cumplan, no seras tu más mi hada azul, pero cuando tu lo fuiste! Que felicidad!

Mi vida es otra. Soy otro. Extraño a veces a ese niño ingenuo que viajaba por un beso, a ese que abrazaba la almohada y decía... ya casi nos veremos. Ese que tenia la esperanza sublime de unir su vida a alguien casi perfecto, a un ángel de cabellos dorados, cicatrices de varicela en los labios y una sonrisa de vale un millón. Pero tres años después, recuerdo la agonía que sentí, el dolor que me partió, como la muerte misma, el día que el espacio tiempo se rasgó. Cuando parta de aquí, pronto, empezara otra vida, otro libro. No quiero que seas parte de éste. Las heridas sanaron, el amor volvió, la confianza volvió, el respeto volvió. No sentí la necesidad de desconfiar, la necesidad de sentirme menos. Una enfermedad en mi cabeza hace que se prolongue, que la atracción romántica sea más fuerte. Que se yo, pero así es. El de la sonrisa en los ojos... Mis ojos.

Hoy 14 de Julio de 2015. Te digo adiós para siempre. Esta fecha es difícil de borrar. Pero es necesario. Ya no me sirve de nada recordarla. Solo usarla como separador, para decirme a mi mismo: ".... Que no pase de nuevo, bueno.... Eres importante, y es necesario que estés aquí". Si no fuera por ti, nunca hubiera conocido tanta gente magnifica, no hubiera salido de esa burbuja, no hubiera pensado más en mi, en mi familia y mis sueños. Si no fuera por ti, nunca hubiera conocido de nuevo el amor... el amor idílico, el amor de la limerencia y el amor del mundo de las ideas. Si no fuera por ti, no hubiera seguido luchando por mi, luchando por mis sueños. Si no fuera por ti, la soledad seria como vudú, navegando por el mundo o parado en el puerto contemplando el mar, esperando convertirme en espuma. Es un día de dos mundos, como si fuera el antiguo y nuevo testamento. Cambiaré para bien, mejorare el piso de mi maquina fantástica. Y cada mañana sonreír, porque es lo más bonito que nunca debí perder. 

miércoles, 24 de junio de 2015

Desearía que....

Desearía que tuvieras el motivo de la sonrisa eterna de tu rostro.
Desearía conocer la causa de tu dolor, tu ira, tu enojo, tu risa, tu
locura, tu felicidad.
Desearía que hicieras las cosas más tontas, complejas y eruditas de la vida.
Desearía ver tu reflejo en la ventana, en esos días de lluvia.
Desearía tomarte de la mano cuando ya sea la última respiración.
Desearía unir todos los recuerdos a tu ser, presencia y espíritu.
Desearía ser la orilla más cercana cuando naufragues.
Desearía que estuvieras en el mar... Desearía el atardecer.
Desearía que pudieras saborear la miel, la sal y el café.
Desearía que la cometa aun siguiera volando en el verano.
Desearía que la montaña de libros fuera mas alta que tu copete negro.
Desearía verte desfilar por donde los héroes innatos pasan.
Desearía simplemente sentir de nuevo la idea esperanzadora de
construir un mundo diferente.
Desearía conocer la excusa para despertar cada mañana.
Desearía ver tu sombrero, tu caminar en la playa.
Desearía que pudieras ver el mundo. Que veas la luna, sientas el sol y
el viento toque de nuevo tu piel.
Desearía tanto que estuvieras aquí y cautivar a todos los que te llegaran a conocer.
El tiempo es corto, efímero y tirano. Haces falta. Mucha.
Sí, es tonto decirlo, pero no sentirlo. ¿Cómo no desearlo?
En una nube, en el agua, en la tierra. Tu ser. Tu vida. Tu todo. Ahí.
En todo.
Palabras.... Sentimientos.... Verdades.

En tu honor. Que el universo sea contigo. Siempre.

NMRQ 24-06-2012.

lunes, 23 de marzo de 2015

Amigo.

Viéndolo siempre de maneras diferentes a como lo encuentro a él. 
Hago pensamiento con el recuerdo de lo que él es cuando me habla, y en cada pensamiento él varia de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me dudo de sentir, sólo por pensar en él.
No sé bien lo que quiero, incluso de él, y yo no pienso sino en él.
Tengo una gran distracción animada cuando deseo consolarlo.
Casi que prefiero no encontrarla.
Para no tenerla que dejar después.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que quiero, quiero solamente pensar en él.
No pido nada a nadie, ni a él, salvo pensarlo.
Sentir cada día que es feliz.
No quiero que se vaya. Y no quiero dejar de pensar.
Amar es pensar.
La trivialidad de la visión del caleidoscopio que él me da.
Todos sus colores. Todos sus matices.
No sé si vivo o muero. No le digo nada a nadie.
Solo respiro y vivo. Pienso y amo.
Amar es pensar.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que quiero, quiero solamente pensar en él.


domingo, 9 de marzo de 2014

Poema de Marzo.

Quiero sentir tu cara, que tus labios rojos se impregnen de mi y que tus cabellos toquen mis párpados para nunca dejar de ser uno cuando estamos juntos. 

viernes, 5 de abril de 2013

Sueño con ella.


Han pasado 9 meses de tu partida. Nunca había soñado con ella. Lo quise, pero no sucedió. Hasta ahora. A veces las personas creen que cuando uno sueña con alguien que se ha muerto, es porque ha ascendido al cielo. Como si fuera una despedida. Como si ya se hubieran dado cuenta de que han muerto. Tal vez a penas te estés dando cuenta de que has muerto. Pues dormías cuando dejaste tu cuerpo inerte en la sala del hospital. Parece irreal tu muerte, por eso cuando te vi en mi sueño, parada a mi lado con un suéter rojo de arabescos azules, un vaquero azul y unos mocasines de gamuza como los que yo tengo, no podía salir del asombro. Eras tú. Mi querida amiga. Tenías el cabello enmarañado y atado a un cintilla delgada, luciendo como una mujer de los años treinta, muy encopetada. Yo no recuerdo como estaba vestido, solo me veía las mangas azules que cubrían mis brazos. Me sonreíste con esa sonrisa que anhelaría ver de nuevo, tomaste mi mano y con afán me arrastraste. Decías que debíamos llegar de inmediato. ¿A dónde vamos? Te pregunte aún en medio del asombro. Debemos ir a la Javeriana, dijiste casi gritándome. ¿A la Javeriana? Y a que vamos a ir a la Javeriana? me cuestione. ¿Me vas a acompañar o no? Ya cruzada de manos y algo seria. Pero es que… lo que sucede es que… Oye, tú estás muerta. Se lo solté sin tabúes. Era cierto y real. Ella lo estaba. ¡Hombre, que no estoy muerta! Y vamos a llegar tarde a la Javeriana. Pero escúchame, yo sé que lo estás. Estas muerta. Que no estoy muerta, te reíste y de nuevo sujetaste mi mano. Yo fui a visitarte antes de que murieras, estabas muy delgada y enferma, al menos te vi antes de que… ¡Que no! Que no estoy muerta. ¿Quién te dijo eso? Es que yo te vi, yo sé que estas en la cripta, comencé a explicarle ya con incredulidad y miedo. Estas al lado de mis bisabuelos, del tío Enrique, del tío Jaime, de la tía Ernestina y del abuelo Rafael. Tú estás en medio de ellos. Cuando baje a la cripta les encargue que te cuidaran, en especial a la bisabuela Consolación, para que te consolara cuando estuvieras llorando. Ella no me creyó. Deja de decir esas bobadas Jorge y camina rápido que vamos a llegar tarde a la Javeriana. Bueno, te acompaño, pero tu estas muerta. Tienes que saberlo. Mejor corre que llegaremos tarde por tu culpa. Bueno…
Y los dos nos fuimos corriendo rumbo a la Javeriana. Como aquella tarde de Junio en que a tu lado corrí por la plaza Santander de la Universidad Nacional. Tu a tus clases y yo a mi exposición de neurología. Allí me despedí de ti. Te vería al día siguiente para bailar. Pero ese día nunca llegó. Ahora seguiré recordando ese instante en que casi te ahorco cuando te vi, aquella tarde en que te hable, en esa tarde en que nos reímos, en esa tarde en que te dije adiós. Un adiós que no pensé que sería para siempre.
Con todo mi cariño para ella, aunque la analogía sea tan obvia, siempre en el corazón. Por siempre. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Es ella que vuelve.

Tan ilustre y déspota. No sé qué es, entonces, lo que tú deseas, en que te empeñas en ser conocida. Tú que habitabas la oscuridad ahora limitas el desprestigio. Siempre deseando un beso más, uno de más. Deseando una caricia, una de más. No te conformas con lo que te ofrece el de turno, cada vez más y más deseos insaciables de amor. Para ti, el amor y el romance es efimero. Uno tras otro, tras otro, enfilando un ejército que entra cada noche a tu cama y te despoja de virtud. En eso te has convertido querida, en una insaciable que solo acumula rencores, pasiones y deseos de poseer un trofeo de la más meretriz. 

Eres un vampiro que se alimenta de besos, de caricias, de los gélidos suspiros y luego como si el tiempo te marcara el fin de la cena, en ese desesperado afán de amar, te marchas con otro al que empiezas de nuevo, a mendigar un poco de su ser, de su pasión y deseo. Son acaso lindas tus acciones, querida, pregúntate. Aquellas acciones que tienes con tus pretendientes, aquellas de viajes y cenas, de flores y prendas, de joyas y coronas.

Arrojas esas prendas que adornaron tu cuerpo durante el día y buscas incansablemente un cuerpo a quien pedirle abrigo. No quedan vestigios de lo que alguna vez pude ver, ya no eres la misma tierna chica de la cual perdidamente me enamoré. No sé lo que eres. No me atrevo, por más que lo niegue, a manchar tu buen nombre. Siento respeto no por tu inmundo ser, no mancho tu nombre por lo que algún día fui a tu lado, guardando ese recuerdo como la única muestra de afecto verdadero que existió en ti. 

Dices ser grande, cuando apenas si puedes gatear, pides ser amaba cuando solo dañas corazones. Eres fría y malvada, como las mañanas después del invierno.

Me pregunto si acaso deseas ser un personaje que refuerza esa protección que impide ver cómo eres, que impide escuchar tu voz, tu verdadera voz y solo esas estúpidas frases pre-formadas, de conocimiento robado Me pregunto acaso quien fue quien te daño que tuviste que refugiarte en ese personaje tan odioso. No creo que tanta mezquindad sea de tu ser, alguien tuvo que sembrarla y te empeñas en que carguemos algo de lo que estas cosechando. Pues no. Me niego a ser parte de tu melancólico juego, ese de mentiras y de tardanzas,  ese que juegas con todos. Pues ya no. Apártate de mí, deja ya de imaginar que soy un peón que recorre tu campo, pues el único campo que quise recorrer fue tu cuerpo y mis golpes eran besos, pero te negaste. Así que asume las consecuencias de dejarme ir, pues no estoy dispuesto a volver, si así fuera el caso.

Pasaran muchos por tu cama, muchas noches de pasión, muchas formas de pensar que logren estimularte el cerebro, creerás que has amado, pero al final, cuando cansada y enlutada te desprendas de ese lecho, descubrirás que solo hizo falta una sola persona y no esos diez, esos 100 o esos mil hombres para descubrir la afligida imagen de una mujer que solo buscó el deseo, que pensó que amaba, que creyó encontrar su felicidad, aquella felicidad que perdió la misma noche que decidió confundirse en las sabanas con cada amante seducido a sus pies. En esa noche que confu

miércoles, 27 de febrero de 2013

Esperando.


Me gusta acariciarte con mis palabras
Porque en este mundo virtual
Donde no existe la piel sino las ondas
Solo ellas pueden llegar hasta vos
Y hacerte sentir lo que siento.
Me gusta dejar que escapen
Para que jueguen con tu piel
Trepen hacia tu boca
Y al llegar a tus oídos, aniden allí
Y se queden en tu humanidad. 
Escondidas en la magia del instante
Como el más dulce de los secretos
Me gusta halagarte
Porque despiertas mi deseo
Porque provocas mi ternura
Porque mi tiempo transcurre en el instante compartido
En la esperanza de los momentos acordados
En el deseo huérfano de vos
Me gusta soñarte porque te siento sin tocarte
Porque te veo aun sin verte
Porque te espero y te seguiré esperando
Porque sé que estás ahí esperando por mí
Este en definitiva soy yo, un soñador romántico
Tan solo un hombre, solo esperando siempre por vos
Para que un día ya no sea virtual
Para que un día cercano te diga con mi voz
En un mismo cuarto, en un instante, en el presente absoluto
Que te amo como mi alma. Que te amo hasta el sol. 

viernes, 15 de febrero de 2013

Una palabra, una historia, muchas lágrimas.

Cuando recuerdo lo que él me narró esa noche, aún puedo sentir ese vacío en el interior de mi pecho, ese vacío que siento tan presente  después de tantos meses. Como si sintiera una especie de culpabilidad cuando yo he sido inocente. Mi único delito como ya lo había mencionado antes fue amarte más de lo que yo me amé. 

Ver en mi mente la imagen de ustedes dos tomados de la mano en la última butaca del autobús que los conduciría al oeste, me hacía sentir incomodo, con rabia y con esa sensación de impotencia. Seguí imaginándolos mientras seguía escuchando esa triste narración. Continúo diciendo que no deseaba tomarte de la mano, que no le parecía correcto ese tipo de demostraciones en pública, que sentí vergüenza. Él te recordó una vez más que no deseaba ninguna demostración cuando recostaste la cabeza en su hombro izquierdo. Parecías un pequeño gato que deseaba ser acariciado. Y él estaba apunto de caer en tu seducción

Creo que tus ojos marrón de seguro, lograron impactarle tanto o más como me siguen impactando, es algo extraño, pues después de tantos meses, aún es un enigma. Un elemento faltante. Y puedo pasar horas en el sillón de la terapeuta mintiéndome a mí mismo sobre haberte olvidado, pero ahí acostado, sigo contemplando la idea de ver de nuevo esos ojos marrones que tanto admiré. Él no dijo nada sobre tus ojos, no dijo nada sobre tu cabello, que olía cuando me abrazabas; No dijo nada sobre tus gruesos labios rojos con las pequeñas cicatrices de varicela que tanto besé; y mucho menos dijo algo sobre tu suave piel, en la que siempre desee dormir cada atardecer. Él solo dijo que de ti le cautivó la personalidad y que aunque el aspecto físico siempre había sido importante en sus relaciones, esta vez, de una manera ilógica, decía que le atraía la personalidad.  A veces me pregunto si esto que me dijo, pudo ser para hacerme sentir mal, hacerme pensar que yo era superficial, pero yo te puedo decir que te conocí primero a través de tu voz, de tus escritos, de tus  momentos de histeria y falta de temperamento. No negaré que recordaré para toda mi vida, por más que pueda decir que te odio, por más daño que me hayas provocado, recordaré la primera vez que te vi. Como un ángel que baja al infierno a darme una gota para calmarme la sed. 

Creí todo lo que él me contó. No sé cómo pude creerle a un extraño. Pero su mirada sincera, su risa tosca y contagiosa, me hizo creerle. Me contó cada uno de los momentos a tu lado, cada sonrisa y cada deseo de besarte y a la vez lanzarte al río. Me sorprende de ti querida, que a él también le hubieras prestado tu móvil, que pudiera ingresar a su red social y publicar la foto de ambos, al menos sus piernas y cena. A mí en cambio dejabas de hablarme si en la sala de tu casa, al sentarme, por efecto de la gravedad en el sillón, tu móvil se me aproximaba. Me pregunto si encubrías algo. Me pregunto si habían notas y mensajes secretos, fotos que no conocí, historias de amores, de aventuras y de burbujas en el tiempo de las cuales yo no podía conocer. No sé la respuesta. Sé que no sé muchas cosas y tal vez nunca me enteré. Él me dijo que poco a poco saldría todo a la luz, que me dolería; tal vez más de lo que me dolió.


También dijo que en la noche salió de regodeo. Pero que no calmó su sed en otros labios, que esperó. Sus amigos le dijeron que estaba loco, ¿Por qué lo hacía? Él tampoco lo entendió. Sé que causas ese efecto en los hombres, querida. Él te respeto, pero acaso ¿tú lo respetaste también? Y cuando la flor del amor se abrió en su pecho, tú, querida, hiciste lo que ya sabias, lo sacaste de tu vida con el discurso patético del tiempo agotado y tus ocupaciones tan trascendentales. Él me contó cómo se sintió, sé que no lloró pues aseguró que no era para tanto, pero sin duda que eso duele mucho, tanto como me dolió a mí. Los dos parecíamos unos huérfanos en la calle, mirando al piso, luego al cielo, suspirando, luego mirando a los lados, diciendo “Dios”  y en nuestras mentes “¿por qué?”.  Él no volvió a verte más, no sabía nada de ti, aunque cuando empezó a narrarme su historia me aseguro que estaba enamorándose de una chica, esa chica eras tú. Tú la que le diste el aire para respirar y lo que él buscaba y no sabía si existía o no, pues era la primera vez que se fijaba en alguien por su personalidad. Tal vez, él lo entendió cuando te abrazo al despedirse y creyó que empezaría la historia más bonita, en la que entregaría su vida, su honor y su empeño. Pues tan solo tú nos diste una vida, la vida que deseábamos. Pero es imposible, pues tú solo piensas en tu apetito, por más que te demos lo que pides, deseas más y se te olvidas que simplemente te amamos, que te damos lo más valioso. 

Esa noche, en esa narración, mi voz se fue y mi mente recreo cada instante, cada detalle, cada momento, cada caricia y cada intento de un beso. Mi mente me abría el paraíso romántico que él narraba y allí entendí, que en algo había actuado yo. Ahora querida, tú eras romántica.  Y veía como usabas lo que yo te enseñe. Al menos en tus buenas acciones seguía viviendo mi recuerdo y eso a mí me basto. Porque no se mueren así yo ya no tenga vida. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Esas frases.

Y me gusta las frases que me escribes. 
Esas frases que en segundos enamoran. 
Me gusta sentir como la piel de mi rostro se pone roja al leerlas y pensar que las dices para mí. 
Para este extraño que apareció en tu vida.
Frases que anhelo escuchar y ya no son tan lejanas.
Esas frases que se salen de tu mente.
Esas frases que me invitan a buscar más allá de tu mirada feliz, de tus ojos negros y de esos labios que me dan besos sabor de fresa.
Esas frases con fragancia eterna, de canela y vainilla.
Esas frases que escucharé al oído mientras duermo. 
Esas frases que repasaré una y otra vez antes de dormir. 

viernes, 19 de octubre de 2012

Por raticos.

Es lindo verte , aunque solo sea por raticos. 
Esos raticos en que solo veo tus ojos, esas pupilas grandes .
Tus labios fresa, delgados y tan suaves.
Tus perlas en la boca que se asoman al reír. 
Tus brazos tan fuertes que me quitan el aire. 
Tus besos que me llegan al alma, que me embrujan, que me elevan y me hacen olvidar por instantes que hago parte de este mundo. 
Tu, quien llegaste, quien me sonríe y hermosamente hace que la vida tenga ese tono rosa y naranja que siempre debe tener. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Esperando por vos.


Me gusta acariciarte con mis palabras

Porque en este mundo virtual

Donde no existe la piel sino las sensaciones

Solo ellas pueden llegar hasta vos

Y hacerte sentir lo que yo siento

Me gusta dejar que escapen

Para que jueguen con tu piel

Trepen hacia tu boca

Y al llegar a tus oídos aniden allí

Y así, queden en vos

Escondidas en la magia del instante

Como el más dulce de los secretos

Me gusta halagarte

Porque despiertas mi deseo

Porque provocas mi ternura

Porque mi tiempo transcurre en el sueño del tiempo compartido

En la esperanza de los tiempos acordados

En las ganas huérfanas de vos

Me gusta soñarte porque te siento sin sentirte

Porque te veo aun sin verte

Porque te espero y te seguiré esperando

Porque sé que estás ahí esperando por mí

Este en definitiva soy yo un soñador romántico

Y apasionado

Tan solo un hombre solo esperando siempre por vos