martes, 27 de marzo de 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

Andrés. Por Tere.

No me gustan los domingos a amanecer lunes, porque ese día lo mataron, no me gustan los lunes porque ese día lo velamos, no me gustan los martes, porque ese día lo enterramos, no me gustan los miércoles, porque ese día tuvimos que hacer el anhelado viaje sin él, no me gustan los jueves, porque ese día lo seguimos llorando, no me gustan los viernes, porque siempre lo esperamos, no me gustan los sábados, porque fue el último día que lo vimos; en fin todos los días sin él son de tristeza y de una espera sin retorno.

  

Este pensamiento, lo escribió mi tía Tere, para Andrés Escarria. 

sábado, 17 de marzo de 2012

Esos besos que ya no son míos II.

Sonidos de risas, sombras de la tierra vienen a mi mente incitándome e invitándome al infinito e inmortal amor que brilla a mi alrededor como un millón de soles, que me llaman y me llaman a través del universo, pero ¿para qué? ¿Para qué? Si ahora ya no me quedan más dudas, de que tu amor ya se me terminó. Esto duele pero se acabó. Yo solo espero que tú, no te vayas a errar, espero que lo pienses, pues muchas veces así, por un traspié, se pierde un gran amor. Sin embargo es difícil, pero no imposible de asimilar que en verdad ya te perdí y ahora te veo partir. Sé lo difícil que puede ser esto que nos sucede, al menos lo intente, pero yo no gané. ¡Yo sé! Si tuviera una oportunidad le cambiara el final a todo, pero no podría, porque la verdad me da gusto que estés conmigo en la eternidad y entiendo, no eres para mí pero te querré para siempre.  Da dolor pensar, que tantas veces yo decirte oí: ¡ay! Yo te quiero y no podría vivir si te vas. ¿Sabes? ¡Nadie tiene la razón de que exista el amor! ¡Solo hay un tú y yo!! Las promesas de los dos: Me esperaras, aquí estaré. ¡Lo sé!

Solía pensar que el amor no era real, que era una ilusión que siempre se acaba. Amar por amar, y romper a llorar, es lo más cierto y profundo del alma. Ahora que tú te marches, no seré nada, mi mundo pequeño será, mi alma, mi cuerpo y mi voz no servirán de nada, pues sin ti yo no soy nada y mi corazón con trocitos de hielo estará, seré una niña huraña, una niña triste que abraza su almohada, mojada en lágrimas, tirada en la cama, mirando la tele y no viendo nada. Las noches de juerga serán amargas, reiré sin ganas, con una sonrisa pintada en la cara, un pobre actor que olvido el guion, pero sabré que al fin y al cabo tan solo son palabras que no dicen nada.

Que no daría yo por ver tu mirada, por ser como siempre los dos, mientras todo cambia. Ver como nuestras sonrisas opacan el smog de incertidumbre que se enraíza en nuestro caminar. Pero juntos tomados de la mano, viendo el atardecer de cada día, podríamos llegar a susurrar a cada uno un te amo. Sé es estoy enamorada de tu mirada, es que es tan profunda, que se mete en mi alma, la eleva y la inunda.  Estoy enamorada de tus manos, de tu lengua y hasta de tus oídos. Estoy enamorada de tu piel tan trasparente. Estoy enamorada de las cicatrices de varicela en tu labio superior, que bailan cada vez que dices mi amor.  Antes de ti, jamás imagine que un día iba a sentir algo así y que un amor tan mágico viviría. Fuiste la luz de mi vida, mi musa preferida, pero todo se acabó. Fuiste un tango, puro y duro, que ya no quiero ni cantar. Fuiste un caballero de verdad. Que duró 15 minutos y ahora me dejas en luto. Fuiste todo, pero fuiste. Y recuerda que nunca dejaras de mi boca escuchar y decir que: Yo quiero ser tu amor por siempre, por siempre, por siempre. Dejaras un gran dolor en mí. Te iras llevándote consigo la ilusión que un día tu serías solamente para mí. Cuando estés tu sin mí, y ya no sepas que hacer con tanto amor, ese que era para mí, al viento lo podrás dar, para que de él, miles de mariposas vuelvan a volar. Comprenderé algún día, no lo sé, que el amor que un día yo te di, no alcanzó a llenarte el corazón y por eso entenderé que tú te vas, alejándote de mí y sin mirar hacia atrás. Ese amor, que tan locos nos hizo, ya sé que hoy si se fue y nunca más volvió.

 Y aunque pase el tiempo y seas feliz con alguien más, recuerda que no hay nada que haga que me olvide de ti. A  la persona con quien tú has decido irte, no sé si ella sepa, que no hay persona como tú, aquí en la tierra, que solo tú has logrado despejar tantas tormentas de mi vida y ser tan unido a mi como lo es la tierra al sol. Y esa persona que tendrá el acceso a tu corazón merece tu amor, ¡vaya! que bendición, pudo haber sido yo.  Te prometo no vuelvo a llorar. Sé los felices que podrán estar, pero los pediré que cuiden lo que yo soñé, que vivan lo que siempre lo quise para nosotros. De corazón amanse. Por favor no te olvides de mí.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Otro semestre que pasa.

Hoy terminó el semestre. 
El más largo sin duda. Inicio el 18 de Julio y termina hoy, 7 de marzo, 8 meses y tres semanas. Un semestre con el paro más largo que he vivido. No puedo renegar de él. Si no fuera por el paro, no hubiera conocido tan maravillosas personas y no hubiera hecho todo lo que hice, pero esto ya esta en una entrada anterior. 
Hoy y con mucho temor, veo mis notas y podría gritar de la alegría al decir que ya estaba en NOVENO, de Medicina. Ya no tendría que verle el rostro a la cirujana mayor que SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE me causó algo de temor, incomodidad y desasosiego. Prometí ser mejor el próximo semestre, seguir adelante en mi sueño y no dejarme aplastar. Me di cuenta que podía hacer mis trabajos de investigación solo y que era capaz de sacarlo adelante sin que los compañeros de mi universidad me ayudaran. Este semestre, academicista hablando, tuve solo una discusión, pues no me llego una información a mi correo. Eso fue bueno. Solo una discusión. Este semestre, al igual que el pasado y bueno, en sí, los futuros, no hubo celebración ni la habrá, con mis compañeros. Simplemente eso son. Compañeros. Yo que soy tan amiguero, no he podido compaginar con el grupo. Claro esta que les saludo, les converso, estudio con ellos, comparto algunas cosas dependiendo de la ocasión, pero en sí, he sido y seré cerrado a ellos. Pues tras el episodio de burla al que fui sometido cuando los conocí, desde allí, ni más ni menos. Relaciones perdida, por lo menos con esas tres personas que encabezaron la incineración de mi amistad. Ya poco me molesta que ellos o que otros sepan lo que me pasa. Muchas veces, trate de contar mis cosas pero percibí que me equivocaba. En si, tal vez mi parte de “ogro” sea la que domine mi ser.

Me siento feliz de culminar este semestre y pasar al área de Materno- Infantil. Auguro un buen año en ello. Estudio y más estudio. Investigaciones por venir. “Regalarme” cuando sea necesario. Y sobre todo crecer como persona siendo amable, siendo sincero, responsable y tomando la batuta, nada de opacarme… debo demostrar siempre esa luz. Confió en que tendré un excelente año. 

Espero no cambiar mucho mi forma de ser…

martes, 28 de febrero de 2012

Dos sacerdotes amantes.

Una pareja de novios se suicida, es una pareja de sacerdotes, estos hombres que a pesar de ser ministros de la iglesia católica, que no ve con buenos ojos las relaciones entre mujeres o entre hombres, pero no es por ser una relación de homosexual, pues este término no se conocía en la época antes de Jesús. Lo que se sabe es que es una mala interpretación de un pasaje bíblico donde se condena la prostitución masculina.  

La frase que se dice en la eucaristía y que tanto predico Jesús “Amanse los unos a los otros” viene con excepciones. Cuanto duele amar, que es preferible morir. Cuanto duele no estar al lado de esa persona que te cuida, que te pregunta como estas, que te ayuda en la enfermedad… independiente que sea mujer o hombre. Yo creo que uno debe amar a alguien sin importar su sexo.

Estos hombres, imagino, que en su soledad, en su encierro, en su devoción a Dios, en su castidad inmaculada y terrena, pudieron conocer que era amar. Es como el caso de los dos judíos homosexuales en Alemania, llevados a un campo de concentración y con sus miradas desde lo lejos, podían decirse cuanto se amaban, incluso podían sentir sus besos y caricias, mientras eran vigilados por los guardias Nazis. En estas situaciones, es cuando uno se pone a pensar que es el amar y si vale la pena morir por ello!

Morir por lo que uno tanto desea, porque el mundo es ciego y amenaza con convertirte en un muerto en vida.


Esos besos que ya no son míos.

Una pequeña historia, que resultó de un momento sentimental por el que pasé. Como siempre he cambiado el orden de los factores y los personajes. Afortunadamente solo fue una historia, que fue real.

Lo único que hizo mal, fue vivir lejos. Su amor, aunque para ella intacto, empezó a derrumbarse. Las redes sociales hicieron que tuvieran más celos, que se cuestionaran lo que les sucedía. Estaban en un mar de sombras. Pero ella se confió de lo dicho por él; se reprochaban lo que se decían por mensajes, sabían que no hablaban bien o mejor dicho que no sabían que palabras utilizar en el momento de sus discusiones. Esas palabras los afectaban a ambos, sin querer llegar a eso. Presumían conocerse y se recalcaban este hecho, pero en si no se conocían. Eran dos extraños que se llamaban a diario y compartían cada momento de sus vidas convertidos en códigos binarios. Algunas cosas faltaban, colgaban y se volvían a llamar para decirlas. Bueno, algunas veces esto si sucedía, pero en su gran mayoría se alcanzaban a decían todo.

Ella no entendía que estaba pasando. De nuevo su corazón estaba quedando solo. Sólo con su soledad, sólo con sus sentimientos, su amargura y su tristeza. Otra vez lo lúgubre de su vida tomaba el poder en ese barco a la deriva. Que angustia tan increíble, que desgracia tan infinita estaba pasando. Se preguntaba ¿Qué era lo que estaba haciendo mal? ¿Qué fue lo que no hizo o dejo de hacer? ¿Porque no se dio cuenta antes? ¿Que eran esos cambios?, ¿Eran evidentes o solo era ella que lo sentía? ¿Porque él no le decía la verdad? ¿Qué fue lo que hizo? Eso siempre se lo preguntaría.

Suspiraba para no llorar. Pero en su casa, sentada junto a su gato, veía como sus sentimientos se despilfarraban por sus mejillas impactando en el piso. Pensó que ese mismo instante lo estaría sufriendo él, por no tenerla a su lado. Esto no era justo. Tal vez no había culpables, tal vez solo eran ellos dos los culpables, pero no uno solo. Ella tenía más ideas de culpa, ella fue la que se dejó enamorar, ella sabía que sería muy duro y confió en que la distancia no sería impedimento para amar. Confío en las palabras de él. Aquella vez que se miraron a los ojos, cerca del jarillón del río Meléndez, allí en esa tarde de Noviembre cuando el sol estaba por irse al occidente del planeta, se prometieron estar juntos y luchar por ese amor inmaculado que empezaba a florecer. Malditas ideas de culpa que invadían su mente, malditas por siempre.

A qué horas dejó que su vida fuera controlada por el amor. ¿Porque dejó que la cegara esas palabras románticas de eterna felicidad? ¿Ah? ¿Preguntas sin respuesta acaso? Maldita la hora en que dejó entrar ese estúpido sentimiento. Tanto tiempo en tinieblas y tuvo que ver esa luz de vida, caliente y amañadora, para nada. ¡Que locura! Dio ese primer pasó sin saber lo que le afrontaba, pero no quería quedarse a ver como la iba a aplastar la desilusión del amor. Terrible sentimiento si lo piensa uno muy bien. Desgracia infinita la de enamorarse de alguien que vive a kilómetros y peor si lo tienes a la vuelta de la esquina. Mínimo te dejaría porque lo tienes cerca. Hipócritas de miedo. 

Se sentó en la biblioteca. Bueno, en un pasillo de ésta, a esperar a sus compañeros de clase para trabajar. Vio como el mundo giraba al lado de ella, esos pasos, esas risas, esos gritos, esas sombras humanas que corrían apuradas y otras que solo deambulaban taciturnas. A pesar de todo trato de sonreír, pero el recuerdo de su actual amor, solo le dejo asomar en su rostro una muy tenue e infame sonrisa. Suspiro tras suspiro, pensaba que con ello su dolor se iría. ¿Cómo volver a la normalidad? ¿Cómo? Las imágenes de su novio, besando, acariciando y amada a otra mujer las idealizó en su retina. Infame, maldita, descarada. Una ladrona. Una descarada. Que rabia, que ira, que dolor, que… que… no aguantaba más el estar así. Eran imágenes. En verdad ella desconocía cual era el motivo de estar perdiendo a su amor. En su interior pensaba que la culpa la tuviera ella, por estar lejos y que no fuera que una intrusa estuviera dándole el amor que ella no había podido dar al máximo en estos 7 meses de haber enlazado sus brazos bajo la luz de Andrómeda. Que doloroso va a hacer darse cuenta que su cuerpo no volvería a ser tocado, incluso que sus olores no se mezclarían invadiendo de fragancia la habitación; que sus labios despintaran los suyos; que su piel no se manchara más de sus besos; que sus cabelleras no estarían atrapadas en sus manos; que no vería la sonrisa cuando en su boca cayeran cabellos de su cabeza;  que el sudor de su espalda no humedecería su pecho y no vería como esas gotas bajaran desde su soleada melena recorriendo la espalda hasta terminar en esos lindos huequitos cercanos al inicio de sus lustrados glúteos; y que sus piernas jamás se volverían a cruzar en la esquinas de la cama.

Cuanto añoro que sus ojos se encontraran de nuevo y recordar el impacto del sol en sus ojos, así como cuando se vieron por primera vez a la cara. Día tras día, pidió volver a juntar sus manos; sus sueños por realizar; Pero ahora, empezó a pensar que solo fue eso, sueños. Sueños que no verán la luz, se quedarían en el mundo de Platón. Su mundo mágico se derrumbaba segundo a segundo, y como se filtraba por esos fuertes muros construidos de ilusión, la duda y la discordia. ¿Qué hizo mal? ¿Qué? Pensó que la única forma de estar a su lado era muriendo. En la muerte sería feliz y tendría la paz tan anhelada; y si esta muerte seria por amor, podría acompañarlo por siempre y sentir su respiración y verlo cada noche como lo deseo. Anochecer y amanecer a su lado. Eso quería. Eso anhelaba. Sentir su aliento pétreo de las mañanas y hacerle bromas por esto, preparar algo de desayunar y comerlo juntos, acostados aún en la cama, sin hablarse, solo mirándose a los ojos y saber que lo único que dicen es esa palabra tan particularmente lejana. Te amo. Maldita palabra, maldita por siempre. Maldita, mil veces maldita. No tenía ganas de nada, su amor tal vez ya no era correspondido. Quizás era lo mejor. Si como no, lo mejor.  Pensó con su habitual sonrisa en el rostro, que saldría adelante. Viviría momentos parecidos con otra persona, pero no olvidaría lo que había vivido. Hay que trascender, pero que duro será eso. Lloraría mucho esas lágrimas de mar para olvidar. Sí no hubiera convertido su amistad, no tendría por qué llorar en estos momentos. Al fin y al cabo lo único que consiguió fue una firme y bella amistad, que perduraría hasta el momento que abandonara este planeta. Utópica promesa que anhela se vuelva muy cierta.

 

 

Como voy a vivir sin vos. Respóndeme aunque sea para dejar de ser tan imbécil en esta vida de lamentos, de difuntos, de lacras y engaños. ¿Dónde está lo que somos? ¿Porque ahora es lo que éramos? ¿Que pasara entonces? Un adiós y ya. Asunto olvidado. ¿Que pasara conmigo y nuestros sueños? Mi corazón siempre, siempre, siempre será tuyo…

 

Sabía muy bien, que debía ser valiente y continuar el camino de piedras. Sabía perfectamente, como que el sol es una bola de gas incandescente, que su amor fue sincero y que jamás, jamás, jamás tendría uno como aquel. Como aquel amor que él le dio desde el momento en que le conoció.  

 

 

Ahora es consiente, después de tanto llorar y pensar, que no puede llegar a imaginar cuanto duele despertar y no tenerlo, no se imagina sus noches sin luna que oscurece la casa del oeste… Allí regresaría arrastrando su alma, caminando entre los árboles del parque del Perro; allí regreso bañada en lágrimas, con sus ojos llenos de amaneceres, desdichada y cansada. Admitiendo que no era justo que él sufriera por no poder tenerla cada día y poder besarla en la noche, y aunque su amor era eterno, por ahora debía dar un paso al lado y dejarlo seguir, que fuera libre de esta atadura tan fría que los estaba uniendo. Él no soportaba más estos inviernos y solo verle cada mes, necesitaba esa alma de mujer a la que pudiera rodear con sus brazos y decirle cuanto le amaba. Ella le dijo que le esperaría cuanto fuese necesario, que en verdad le amaba como a ninguna otra persona, pero eso no bastó para que el dolor sentido fuera curado. Valiente amor, que no ayuda a nada y más daño hace. Maldito sentimiento. Quizás el amor no sea el eje del mundo. Hasta él se lo aseguro. Pero siempre confió, por lo que aprendió que sí lo era. Pero terriblemente debía saber que su felicidad seria a costa de este amor. Que ya no más, que en un futuro cuando sus corazones latieran al tiempo y a la misma altura sobre el nivel del mar, volverían a unirse para nunca jamás separarse y ser solo uno. Un solo ser lleno de amor, de ilusiones por vivir. Solo hasta entonces ella sería feliz. Pero él, le decía que no, que fuera libre, que si él se liberaría de esas cadenas, ella no debería seguir atada. Pero no acepto. Preferiría mantener esa vela encendida, hasta que el volviera de su viaja y con la misma envergadura de sus brazos lo abrazaría hasta que sus suspiros llenaran sus almas de nuevo. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Esperando por vos.


Me gusta acariciarte con mis palabras

Porque en este mundo virtual

Donde no existe la piel sino las sensaciones

Solo ellas pueden llegar hasta vos

Y hacerte sentir lo que yo siento

Me gusta dejar que escapen

Para que jueguen con tu piel

Trepen hacia tu boca

Y al llegar a tus oídos aniden allí

Y así, queden en vos

Escondidas en la magia del instante

Como el más dulce de los secretos

Me gusta halagarte

Porque despiertas mi deseo

Porque provocas mi ternura

Porque mi tiempo transcurre en el sueño del tiempo compartido

En la esperanza de los tiempos acordados

En las ganas huérfanas de vos

Me gusta soñarte porque te siento sin sentirte

Porque te veo aun sin verte

Porque te espero y te seguiré esperando

Porque sé que estás ahí esperando por mí

Este en definitiva soy yo un soñador romántico

Y apasionado

Tan solo un hombre solo esperando siempre por vos


sábado, 28 de enero de 2012

De mis historias de amor.

Soy Sebastián Zuluaga y estoy enamorado. Alguna vez pensé que enamorarse era parte de la vida, casi como una obligación, algo que debía hacer en algún momento. Sin embargo en estos 4 meses me he dado cuenta que estaba muy equivocado en la palabra “obligación” y la he cambiado por “privilegio”, simplemente digamos que alguien ha hecho que cambie de opinión. La niña de la que les hablo que hace latir el corazón se llama Alejandra y cuando hablo con ella hago caras extrañas que todos notan.

Puede decirse que fue accidental o algo que debía pasar, sea como sea la conocí de una manera no personal. Hablamos y hablamos por horas nos contamos secretos, dijimos locuras, hasta que yo me despedí con un “me gustas” y me fui. Después de eso ella se convirtió en mi adicción, no podía dejar de hablarle y quería verla como fuera, robarle un beso o al menos abrazarla si mi yo-atrevido no salía a relucir en la situación.

Lo había planeado por días, iba a verla, iba a tenerla entre mis brazos, iba a acariciarle su rostro. Luego de mucha espera, retrasos que no dependían de mi y otras partes de ese día que lo único que hacían era irradiar ira por perder horas de ver a mi amor, llegó y subió aquella loma que me acercaba a sus mejillas a medida que yo tenía el corazón en la mano y pesaba “¿Esta camisa hindú estará bien?” “¿Le gustaré?” “¿Estoy bien peinado?” “Estoy demasiado sudado, ¿lo notará?”.  Y luego la vi, estaba justo en frente de mí, subiendo esas escaleras a toda velocidad pero yo la veía en cámara lenta, su cabello ondeaba al viento y sus ojos de largas pestañas, ocultos bajo esa sonrisa, parecían una fantasía traídos desde una tierra árabe, tan sensuales como las historias de la Scheherazade. Una vez llegó abajo notó, que me acompañaba un niño que se alejó un poco del escenario y de sorpresa me dio un abrazo que me acercó a su olor a naranja penetrante y a la suavidad de su cabello, jamás me había sentido tan querido, tan apreciado. Mi mano derecha se posaba en su cabeza y la izquierda rodeando su cintura, ella sujetaba mi cuello como si no quisiera apartarse nunca de él.

Después de ese momento en que se nos olvidó el mundo, abrimos nuestros ojos y nos separamos un poco no sin antes reparar de nuevo en el único espectador de nuestro primer encuentro, lo introduje como mi mejor amigo y ella reparó en que si fuera mujer se llamaría igual a un personaje de un programa de televisión, Daniela Franco. Nos miraba con una sonrisa de oreja a oreja, era apuesto pero ella decía que definitivamente había nacido con talla baja.

Él simplemente la saludó pues quería conocerla y se despidió de nosotros, no obstante sólo tenía ojos para sus ojos anochecidos y me despedí con un “chao, nos vamos mañana”. 3 meses para conocerla, 3 meses en los que no hacía más que pensar en ella en mis rondas del hospital, 3 meses gastándome (prefiero decir invirtiendo) mis minutos del celular en esa personita que me cautivó el corazón y que encontré por accidente, y ella estaba ahí, podía tocarla, olerla, mirarla. Es más, estaba tan emocionado que temí perder el equilibrio y me recosté en una pared disimuladamente para que ella no notara lo agotado que estaba.

Le di un recorrido por mi facultad y yo me sentía más enamorado que antes, no podía dejar de ver las vetas rojizas que brillaban en su cabello oscuro y esos ojos, esos ojos que no vi antes. Me dijo que no había comido nada porque no había tenido mucho tiempo, así que la llevé hasta mi auto para llevarla a comer al sitio de comida vegetariana que tanto me gusta. Mis fantasías se vieron cumplidas cuando por fin, luego de meses esperando y de esa tarde paseando a su lado con un corazón desgarrándose de la emoción, pude tocar esos labios que llamaban a los míos a gritos. El primer beso fue un desastre pues nuestras narices chocaron fruto de mi inexperiencia amorosa y apenas pude rozar su boca, pero el segundo compensó el anterior y superó mis sueños, jamás había besado labios tan suaves y cariñosos como los suyos. Se me erizó la piel y lo único que pude decir al encender el auto fue “Besas muy rico”.

 

Puede que no vivamos cerca, no nos veamos mucho, no podamos besarnos y tomarnos de la mano cada vez que queramos ¿y eso qué? ¡La amo! Es apresurado y algunos dicen que el amor no puede darse luego de tan poco tiempo de habernos hablado, yo no lo creo así. Puede que sea un iluso, un ciego, un loco, y en este momento no me importa porque sólo veo por esos ojos de noche.

Ella es mi primer amor, la primera persona con la que puedo decir que estaría dichoso de compartir el resto de mi vida, mis deseos, mis logros y aunque sé que yo no soy el primero por el que ella siente esto, quiero ser el último, el que la despierte con un beso en cada mañana y le acaricie sus cabellos. Incluso ya sabemos cómo se llamarán nuestros hijos, Lucía y Alejandro, ella dice que quiere que Alejandro se parezca más a mí; sabemos también dónde viviremos, en qué país, a qué nos dedicaremos, por qué playas pasearemos tomados de la mano.

Algo que a ella le molesta un poco es que puedo llegar a ser bastante celoso y me molesta que hable mucho a sus amigos hombres porque es algo coqueta para ser sincero. Y para hacer este amor algo más raro, creo que esos celos son parte de lo que me enloquece de ella,  aparte de su temperamento tan efímero y volátil, su brillantez y su forma tsundere de decirme que me quiere. La extraño y cada día deseo que entre sus ocupaciones y las mías podamos vernos, que se acuerde de mí, que me ame, que me extrañe, que tenga un tiempo para poder llamar y decirle “Te amo mi princesa alada de mis sueños más hermosos y ojos anochecidos”.

Yo no he tenido una vida muy feliz y creo que este no es el momento para escribir detalles, pero siento que cuando veo esos ojos negros, me sonríe, mira hacia arriba y me dice “Oppa” siento que todo de lo malo que tuvo el pasado lo tendrá de feliz el futuro.


jueves, 26 de enero de 2012

Siempre enamorado de ti!

Y me preguntaran cual es mi obsesión tan marcada por la cultura francesa? y Por qué de un momento a otro vire mi ser hacia Francia? Por qué cuando trato de hablar en otros idiomas, se me sale el acento francés? y por qué desearía pasar mis tardes de verano caminando cerca al Sena? Y por qué que repito tu nombre en mi mente no puedo evitar recordarte con esa pequeña sonrisa en la cara que me hacia viajar por todo el universo? A todas estas respuestas es por TI. Eres TÚ. Eres TÚ mi primer amor! Como voy a olvidar cuando te vi por primera vez, en un sitio donde no es muy agradable para los niños, en el odontología. Era agosto y acompañaba a mi hermana a sus cita de cada mes, por su ortodoncia. De un momento a otro, entraste a la sala, vestías una blusa blanca con un muñeco estampado que ya no recuerdo, unos pantalones cortos, ya que el verano estaba en su esplendor y te sentaste lejos de mí, sin antes llenar la sala de tu aroma. Yo te vi, pero hasta allí solo eras una chica más que observaba. Pero en esa tarde tu rostro no sé me olvido, pues tuve el honor de posarme en el quicio de la puerta del consultorio a esperar mientras atendían a mi hermana, y tu saliste y te apoyaste al otro lado de la puerta... podríamos parecer como si fuéramos dos meceros que le dan la bienvenida a una fiesta! Aquellos momentos que me hacen suspirar...

Salimos de la sita y no te vi más. Pero para mi grata sorpresa inicio el colegio,creo que era 1 de septiembre.. siempre iniciábamos en septiembre o finales de Agosto, y en la fila de bienvenida del rector, pude verte. No podía olvidar tu rostro, la niña de Odontología, así fue como mi mente te había registrado. Ahora si que seria feliz en el colegio, pues seria mi primer año del colegio sin que tuviera que soportar a los que me hacían "Bullying" ya no estaban más en el colegio! era una doble alegría. el tiempo pasaba y yo me iba ilusionando, espiándote en la cafetería, preguntando como te llamabas, donde vivía, alguien la conocía? Ademas que llegabas muy temprano al colegio y yo también lo hacia, algunas veces cuando pasaba por tu salón, te sonreía y si estaba muy "loco" decía un simple HOLA! Luego pude obtener todos esos datos, ya no recuerdo bien como ni con quien! Pero aún en mi mente están! Hubo un momento que añoré, ademas que fui tonto! Pues recuerdo que era temprano en el colegio, tu en el salón de séptimo y yo en el de noveno, y escuché como tocabas tu puesto con un lapicero y yo empece a hacer lo mismo... por segundos pensé en decirte que me gustabas, que quería conocerte... pero no era capaz, estábamos solo tu y yo!! Solos en el colegio y no pude hablarte. Fue en Octubre, en el festival Gastronómico, y ya el rumor de mis sentimientos hacia a ti, se hacían evidentes y muy audibles, tanto que sin yo decírtelo, lo sabias; cuando lucias una blusa verde de boleros amarillos y aguamarina que dejaban ver tus hombros llenos de pecas... y tenias la piel tan lustrada y blanca que me detuve a verte mientras bajaba las escaleras del colegio. Y todo ese día te mire, y sé que te diste cuenta, te pido disculpas... pero no te imaginas lo enamorado que me sentía y lo atraído al verte! Si hubo un momento lamentable, en el que me hiciste llorar, cuando te burlaste mediante un juego, que se llamaba "el beso" era una encuesta y allí yo creyendo que era para un trabajo, puse todo mi corazón.. y tu te reías de lo que había escrito, mientras por dentro de mi mis células morían con cada palabra, con cada expresión de desdén y comprendí que no serias para mi.

Tiempo después de eso... llamaron a los mejores estudiantes de cada salón, por supuesto estabas tu entre ellos! Eres y seras tan buena para el estudio! Allí en esa reunión hablamos, nos reímos y hasta te tome de la mano... luego te acompañe al salón de clases y mis compañeros vieron eso! Me decían que estaba muy ilusionado con esa niña! y era verdad! Tenia 13 años y estaba enamorado.... ahhh como olvidar algo muy lindo... tu saludo... que era abrazarme por detrás y pellizcarme el abdomen! :) Como extraño eso... y sabes?? Cuando te vi por ultima vez en el museo, hiciste lo mismo.... mi corazón latía como un loco y cuando me encontraba contigo en el recorrido, no podía evitar sonreírte... si como un tonto, así como cuando le dijiste a mi mejor amigo del colegio que yo era un tonto! Tal vez tengas razón, pues eso de conseguirse tu teléfono y llamarte en las tardes para dedicarte canciones!! Pues a mi me gustaba.. pero entendí que a ti no y deje de hacerlo. No olvidaré cuando nos vimos por web cam, y que te molestaba diciendo que había alguien detrás tuyo.

Sabes? siempre desee poder besarte, que no solo fueran abrazos los que te daba o que pudiera verte a los ojos, y oler tu cabello. Te veías tan linda con tus vestidos de niña buena y de niña mala! Sé que tu conocimiento era grande, tanto que me dio mucha vergüenza y aún me acuerdo cuando te conté que había ido a ver una obra de Andres Caicedo, una obra nueva... y tu dijiste nueva?? pero si Caicedo murió en los 70! como puede ser nueva!!! Lo que pasaba era que esa obra había sido inspirada en Calicalabozo de Andres Caicedo y yo no había entendido bien, pero bueno, quede como un tonto.

Poco a poco fuimos siendo amigos, incluso cuando estaba aburrido te llamaba al celular o te llamaba a contarte cosas, te enviaba mensajes... No perdía la ilusión de que me pudieras aceptar algo! Pero así también, nos fuimos alejando e incluso cuando te vi besarte con ese chico, al que luego amaste, pero que siempre recordaré como el que te robo tus piedras japonesas!! :P Tu le decías Teddy y yo me moría por dentro, pensando en que me hubiera gustado que me dijeras así... incluso algunas veces te acompañe hasta la casa de él, para que charlaran! Me dolía, pero creía que seria lo mejor para sacarte de mi mente. Vaya! Que iluso fui yo! Ya han pasado 8 años desde que te conozco... no sé mucho ya de ti, no sé que te gusta, no sé que comes, no sé que música escuchas... solo hasta 3 años sabia que estabas en Francia! Y desde allí mi amor francés! Hubo una vez que en mis inicios, copie una frase mal escrita en facebook y me escribiste para corregirla... es lo ultimo que tuvimos de interacción... o el simple gracias por los cumpleaños!! que aunque facebook me lo recuerde, yo no puedo olvidarle...

Fueron muchas lagrimas... pero fueron más las sonrisas y los lindos recuerdos hacia a ti! Tu eres mi primer amor! Allí aprendí a decir que es el amor! si! Mi primer amor... y como no olvidarte, si escucho "Rosas" de la Oreja de Van Goth y dicen: El amor verdadero, tan solo es el primero... el resto es para olvidar... Pues diría que yo trate de olvidar tu amor, con otros amores... pero a la final aunque no te tuviera presente día y noche... salia tu nombre en mi mente. No puedo olvidarte. Muchas veces he dicho, que aunque ya no te conozco y somos extraños el uno para el otro... Sé algún día, me llamaras y me pidieras matrimonio... Lo haría! Me casaría contigo... aprendería a conocerte y a hacerte feliz! Porque eres mi primer amor! :)

Hay muchas cosas que nunca te podre decir, muchos besos que no te podre dar, que no podre ver tus sonrisa al despertarte..e incluso no podre dedicarte "Andar Conmigo" de Julieta Venegas, esa era la canción que usaria para pedirte matrimonio. A pasado muchos años y aunque la esperanza no exista, y no sé si alguna vez puedas leer esto, sabrás que al leerlo, es para ti. Tu la niña sonriente... esa niña de la que me enamoré cuando tenia 13 años de edad! :) Esa niña que leí libros gigantes bajo la sombra de los arboles, esa niña que una vez me regalo un "Jack" dibujado por ella misma que aún guardo entre mis cosas!

Sabes que desde el fondo de mi corazón y de mi mente, siempre te tengo presente, por que siempre te voy a amar.. así sea en secreto por el resto de la vida.

Eres TÚ. Eres TÚ mi PRIMER AMOR!

martes, 24 de enero de 2012

Un médico perdido.

-Tanto revuelo en Salamina, ¿por un desaparecido?

-Es que se desapareció el Doctor desde el Domingo.

-Hoy es Lunes…debe estar por ahí.

- Pero está desaparecido, mire cómo está el país! que peligro, ¿qué le habrá pasado?

- Pero es Lunes, mujer! Entiende… aún no lo pueden catalogar como desaparecido…

-Pero pobre de la mamá, debe estar llorando!

-¿Y?

-Es el dolor de madre, hay que rezar para que aparezca el Doctor!

-AÚN NO ESTA DESAPARECIDO! No lleva ni 24 horas!

-Insensible! insensible! ¿Cómo puedes decir eso? ¿Acaso no piensas en nuestro hijo? Yo me muero si él se desparece así!

- Aghhh Mujer… No voy a pelear, pero lo único que te diré y espero no me reproches es: Si ese muchacho no fuera médico, ¿entonces? ¿Lo estarían buscando? ¿Lo buscarían si fuera un campesino sin estudio, desaparecidos hace unas pocas horas?  ¿Lo buscarían si fuera una anciana con enfermedad terminal? ¿La buscarían? o dirían que ¡Dios sabe cómo hace sus cosas! ¿Le van a echa de nuevo la culpa a Dios? Creo que el pobre tipo debe estar escondido y sabrá solo él, porque se fue de su trabajo. Pero aquí lo que hay que resaltar, es ese amarillismo televisivo mantienes viendo! ¿Es que acaso alguien no puede tan solo estar un tiempo relajado y libre de tanta atadura de tecnología e información? Pero si me gustaría saber, entonces porque no sale en el noticiero el viejito que se perdió en enero, o el vagabundo que ya no volvió a la panadería a pedir migajas, o que paso con la quinceañera, con su traje en la foto en la cartelera de la iglesia ¿ahhh? dime! dime! Solo lo buscan porque es un médico. Si todos valemos lo mismo, ¿por qué no buscan al resto? Claro que hay que buscar al médico, pero todo a su tiempo, de eso se encarga la policía, pero deberían hacer lo mismo con TODOS! Hay familias que esperan una noticia, cualquiera, pero muchos padres mueren sin saber qué pasó con sus hijos y lo peor de todo es que el Estado no los buscó, porque nunca salieron en el noticiero, eran donnadies. Eso no es justo mujer!